La Comisión Europea propone reducir el uso de pesticidas en un 50%

La Comisión Europea ha adoptado este mes de mayo una nueva y completa Estrategia sobre la biodiversidad para devolver la naturaleza a nuestras vidas y una Estrategia «de la granja a la mesa» en pro de un sistema alimentario equitativo, sano y respetuoso con el medio ambiente. Las dos estrategias se refuerzan mutuamente, ya que aúnan la naturaleza, los agricultores, las empresas y los consumidores en pro de un futuro sostenible y competitivo.

La CE comenta que ambas estrategias van en consonancia con el Pacto Verde Europeo (The European Green Deal), en el que se integra la Estrategia del Campo a la Mesa (Farm to Fork Strategy), cuyo cometido es mejorar el sistema alimentario de la UE haciéndolo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. El caso es que en uno de los puntos de esta nueva iniciativa, la Comisión Europea propone reducir el uso de pesticidas en un 50%, propuesta que no hará mucha gracia a algunas empresas y organizaciones agrícolas, recordemos que hace unos días podíamos saber que Bayer y COPA-COGECA, estaban presionando a la CE para evitar que adoptara regulaciones más estrictas sobre pesticidas.

La Comisión Europea ha presentado este miércoles una ‘hoja de ruta’ con la que unir los esfuerzos para recuperar los ecosistemas degradados y para reforzar la seguridad alimenticia de la Unión Europea de aquí a 2030, con iniciativas cuyos detalles quedan por concretar como plantar 3.000 millones de árboles en estos diez años o reducir el uso de pesticidas un 50% y el de fertilizantes un 20%.

«La sostenibilidad se convierte en una estrategia de crecimiento, es lo que piden cada vez más ciudadanos: alimentos nutrientes y saludables y respeto del planeta», ha defendido la comisaria de Salud y Seguridad Alimenticia, Stella Kyriakides, en una rueda de prensa en Bruselas para presentar, junto al vicepresidente comunitario responsable del Pacto Verde, Frans Timmermans.

La nueva estrategia cuya ambición es transformar los modelos agrícolas y alimentario de la UE al tiempo que se protege el medio ambiente ha recibido tanto el aliento de organizaciones ecologistas y de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento europeo –que pide que las ideas se conviertan en propuestas legislativas–, como duras críticas por parte del sector agrario que teme que ponga en riesgo sus cultivos.

Entre las medidas expuestas por el Ejecutivo de Ursula von der Leyen destacan objetivos como reducir un 50% el uso de pesticidas químicos y del riesgo que les corresponde e imponer un recorte equivalente para los plaguicidas «más peligrosos», sin aclarar cuáles son.

Las reducciones deberían de lograrse de aquí a 2030, fecha que Bruselas ha fijado de plazo también para otros desafíos como reducir la pérdida de nutrientes en al menos un 50%, sin que ello deteriore la fertilidad del suelo, lo que según los expertos comunitarios redundaría en una bajada de al menos un 20% en el uso de fertilizantes.

En este contexto, el Ejecutivo comunitario se compromete a tomar medidas para facilitar la entrada en el mercado de pesticidas a base de sustancias activas biológicas y para reforzar el sistema de evaluación de los riesgos de los pesticidas para el medio ambiente.

Además se deberían recortar otro 50% las ventas de antimicrobianos para animales de granja y para la acuicultura en el mismo periodo y asegurar que el 25% de las tierras agrícolas se destinan a cultivos ecológicos.

En paralelo a sus propuestas, Bruselas subraya que las políticas agraria y pesquera comunes darán apoyo al sector para adaptarse a los nuevos retos del Pacto Verde.

Plantar millones de árboles

Otra de las patas de la estrategia presentada por Bruselas este miércoles tiene que ver con la protección de los ecosistemas, con especial atención a la recuperación de los entornos más degradados.

El Ejecutivo comunitario ha pedido duplicar hasta los 3.000 millones el número de árboles que se planten en la Unión Europea de aquí a 2030, porque cree que con ello los bosques se harán más fuetes y se revertirá la pérdida de biodiversidad y contribuirá en la lucha contra el cambio climático.

Es una de las iniciativas que se enmarcarían dentro de un «plan de recuperación de la naturaleza» con objetivos vinculantes, cuyo marco jurídico se elaborará tras una evaluación de impacto para asegurar, ha dicho Timmermans, que las normas que se fijen pueden cumplirse, pero también para garantizar que se controlará su puesta en marcha.

Bruselas también quiere convertir al menos el 30 % de la superficie terrestre y el 30 % de la superficie marina de la UE en zonas protegidas gestionadas de manera eficaz.

Ello se haría partiendo de las zonas Natura 2000 existentes, según precisan los servicios de la Comisión, con el objetivo de completarlas con zonas protegidas nacionales, garantizando, al mismo tiempo, una protección estricta de las zonas con un alto valor en materia de biodiversidad y clima.

En su agenda también estaría recuperar al menos 25.000 kilómetros de ríos para que pasen a ser de caudal libre y revertir la disminución de las aves e insectos de hábitats agrícolas, en particular los polinizadores.