Nuestros alumnos opinan: la formación, clave para mejorar la higiene en las empresas alimentarias

El 13 de abril finalizó el MOOC “Auditorías y control oficial en la industria alimentaria”, impulsado por BTC-CES. Dentro del último módulo del curso se planteaba a los alumnos que respondieran una encuesta en torno a los aspectos que habría que mejorar en el contexto de las inspecciones de sanidad.
Perfil de los participantes
Un total de 680 personas se inscribieron en el MOOC, y de éstas completaron la encuesta 187 (un 27,5% de los inscritos).
Los alumnos que contestaron la encuesta respondían básicamente a cuatro perfiles: estudiantes (26,7%), técnicos de seguridad alimentaria internos (26,7%), técnicos de seguridad alimentaria externos (14,4%) e inspectores de sanidad ( 12,3%).
Resultados
Cerca de un 80% de los alumnos señalan la formación como el elemento más efectivo para asegurar la higiene y el orden en las empresas del sector. Además, un 54% de los alumnos consideran que la formación que se imparte a las empresas en esta materia está por debajo de lo deseable. Los otros dos elementos considerados relevantes en este aspecto son aumentar los recursos humanos y que las inspecciones de sanidad sean más estrictas, aunque estas dos opciones agrupan sólo un 10% de las respuestas registradas respectivamente.

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Captura de pantalla 2017-05-04 a les 9.50.27El futur de las inspecciones de sanidad

Otro aspecto que se preguntaba a los alumnos era su opinión en torno al futuro de las inspecciones de sanidad. A continuación seleccionamos algunas de las respuestas recogidas:

¿Hacia dónde deberían encaminarse las inspecciones sanitarias en un futuro?

Hacía ayudar, nunca, al menos inicialmente, hacia imposición de multas.

Hacia aunar criterios por parte de la administración respecto a las exigencias requeridas, para que los empresarios no se vean desorientados.

Hacia el consenso y la implicación entre los agentes aplicando criterios unificados, claros, de fácil aplicación y flexibilidad en su cumplimiento.

Invirtiendo en formación y persiguiendo la responsabilidad del trabajador para conseguir que se encuentre involucrado en la empresa.

Hacia una mayor labor de información (labor didáctica y no sancionadora) y una paulatino aumento de las exigencias de los inspectores, dependiendo de cada caso, es siempre mas complicado cambiar los malos hábitos adquiridos en pequeños negocios regentados por personas de mayor edad que lo han estado haciendo mal siempre y según ellos nunca ha pasado nada, que en jóvenes que son mas receptivos a adoptar nuevos procedimientos de trabajo ajustándose mejor a las nuevas exigencias sanitarias.

Hacia la rutina y no como algo especial una vez al año.

A una mayor participación y concienciación de todos los trabajadores.

Creo que se debería concienciar a los empresarios y a los trabajadores de la importancia de las inspecciones y que se dieran cuenta de que no se trata de un castigo sino más bien, de una oportunidad para mejorar y valorar el sistema de la empresa. Además se podría impartir algún tipo de curso para mejorar la comunicación y el lenguaje del inspector y lograr un flujo de información adecuado entre empresa e inspectores.


Conclusiones

Resumiendo las opiniones de los alumnos del MOOC, las inspecciones de sanidad deberían encaminarse hacia la unificación de criterios entre administraciones e inspectores, a la visión de la inspección como oportunidad de mejora y no como fiscalización o castigo, y finalmente, hacia a la formación e implicación de los trabajadores.

Así pues, si los agentes implicados mueven ficha para solucionar estos problemas detectados, muy probablemente las inspecciones sanitarias y el control oficial serían más provechosas, además de verse reducidos los posibles conflictos entre empresarios e inspectores de sanidad.

Anna Casasas