Plan coordinado de control sobre objetos compuestos por plástico con bambú u otras fibras vegetales en polvo destinados a entrar en contacto con alimentos

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, en consonancia con las indicaciones de la Unión Europea, ha puesto en marcha con las CCAA y demás autoridades competentes un plan coordinado específico de control oficial sobre plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos hechos con polvo de bambú. Esta acción surge tras identificar un número creciente de notificaciones en el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) para este tipo de productos relacionados con el uso no autorizado de aditivo de bambú como relleno y el etiquetado incorrecto de productos declarados falsamente como hechos 100% de bambú.

Todos los materiales que están, o por su uso presumible van a estar, en contacto con los alimentos están sujetos a una estricta normativa de seguridad de manera que no representan un peligro para la salud humana, provoquen modificaciones inaceptables de la composición de los alimentos, o alteraciones de las características organolépticas de éstos.

En particular, los materiales plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos solo pueden fabricarse con sustancias que hayan sido minuciosamente evaluadas y estén autorizadas de acuerdo con el Reglamento (UE) 10/2011 sobre materiales plásticos en contacto con alimentos. Sin embargo, se han detectado en el mercado materiales destinados a entrar en contacto con alimentos de plástico que contienen bambú y otros aditivos de origen vegetal que no están autorizados y no figuran en la lista de la Unión. Por tanto, su comercialización incumple la legislación alimentaria.

El uso de bambú, y otros materiales vegetales no autorizados, en plásticos para el contacto con alimentos puede representar un riesgo para la salud, ya que esto puede permitir la degradación acelerada de ciertos plásticos, lo que, a su vez, puede provocar la migración de sustancias del plástico a los alimentos, excediendo en algunos casos los límites de migración específicos establecidos en la normativa UE como seguros.

Además, se ha constatado que en muchos casos estos plásticos se acompañan de declaraciones falsas cuando se comercializan, presentándose como «naturales», «ecológicos», «compostables» o«reciclables», afirmaciones falsas destinadas a engañar a los consumidores conscientes del medio ambiente para que compren algo que creen que es sostenible. Sin embargo, en estos casos esta supuesta alternativa sostenible a los materiales plásticos está hecha precisamente de plástico, donde el bambú u otro aditivo vegetal se agrega solo como relleno (para darle volumen y forma). Esta práctica hace que el plástico no sea reciclable e incluso menos ecológico.

Los objetivos de esta acción europea en la que participa nuestro país son:

  • A nivel fronterizo, detener la importación de aquellos productos fabricados a partir de plástico en combinación con polvo de bambú y otras fibras vegetales, impidiendo la entrada en el mercado interior de la UE de dichos productos, así como detectar aquellos envíos declarados fraudulentamente como fabricados únicamente como bambú.
  • A nivel de mercado nacional, identificar aquellos productos ilegales que ya estén a la venta, tanto en establecimientos físicos como a través de internet, y proceder a su retirada.
  • Informar a fabricantes, importadores, distribuidores y plataformas de comercio electrónico que estos productos no están autorizados en la UE y por tanto deben de ser retirados del mercado e Informar a los consumidores sobre los potenciales riesgos para la salud que suponen estos productos a través de información dirigida a los mismos.

Estas medidas no son de aplicación a aquellos objetos que hay en el mercado que están fabricados únicamente con bambú y otras posibles materias de origen vegetal y cuya regulación es distinta.

España y algunos otros Estados Miembros ya establecieron, en base a su propio análisis de riesgos, que todos los materiales en contacto con alimentos importados debían ser objeto de controles sanitarios y pasar por el Puesto de control fronterizo. Sin embargo, al no ser un criterio común en todo el territorio de la Unión la gestión del riesgo debe ahora ampliarse al resto de países. Por todo lo expuesto anteriormente, la Comisión Europea ha decidido poner en marcha esta acción coordinada de control específico sobre este tipo de materiales en todo el territorio de la UE hasta el 31 de diciembre de 2021 y en la que la AESAN coordinará la participación española.

Más información sobre los materiales en contacto con alimentos en este enlace de AESAN.