La seguridad alimentaria afectada por el cambio climático

El cambio climático tiene repercusiones considerables, tanto directas como indirectas, en la inocuidad de los alimentos, significando un peligro para la salud pública a escala mundial.

A día de hoy, las prácticas agrícolas, la producción de cultivos y la calidad nutritiva de los cultivos alimentarios ya se están viendo afectados por cambios de la temperatura, la humedad, los patrones de lluvias y la frecuencia de eventos meteorológicos extremos.

Estos efectos impactarán de múltiples maneras:

  • Proliferación de hongos y formación de micotoxinas en los cultivos, por las variaciones de la temperatura y la humedad. Las micotoxinas pueden entrar en la cadena alimentaria al contaminar cultivo de alimentos y piensos (cereales, legumbres, frutos secos). Por ejemplo, las aflatoxinas son micotoxinas producidas por hongos del género Aspergillus, un hongo que se encuentra en zonas cálidas y húmedas. Probablemente el aumento de las temperaturas y de la humedad ha favorecido la propagación de las aflatoxinas en Europa.
  • Las variables climáticas también tienen un impacto enorme en la presencia de fitoplancton. Estas algas microscópicas marinas y de agua dulce son uno de los pilares de la dieta de muchos peces y otras vidas marinas. Algunos de ellos, sin embargo, pueden ser altamente tóxicos y pueden provocar intoxicaciones con mariscos.
    • Un aumento en la producción de biotoxinas marinas con incremento de mareas rojas en el Mediterráneo. Las biotoxinas marinas pueden contaminar los productos de la pesca y causar intoxicaciones alimentarias. Como por ejemplo el Vibrio, que puede producir toxinas en moluscos puede deberse al aumento del agua del mar y en las temperaturas.
    • Presencia en Europa de toxinas propias de mares tropicales como las ciguatoxina, responsables de la ciguatera. Desde 2008, se produjeron varios brotes de intoxicación por peces de ciguatera en España (Islas Canarias) y en Portugal (Madeira), y esto es probable que el cambio climático.
  • El aumento de la temperatura puede dar lugar a la aparición de nuevas plagas vegetales y el aumento del riesgo de plagas ya existentes afectando a la sanidad vegetal, así como el aumento y extensión de vectores responsables de la transmisión de enfermedades los animales, aumentando el riesgo de zoonosis emergentes.
  • El cambio climático también puede afectar al número y gravedad de las enfermedades de transmisión alimentaria.
    • La supervivencia de bacterias como Salmonella y Campylobacter, los principales responsables de estas enfermedades, se ve afectada por la temperatura, la humedad, las precipitaciones.
    • Incremento de las toxiinfecciones por la ingesta de moluscos contaminantes por vibrio. Estas bacterias, como otros presentes en el mar, se pueden ver incrementados por el aumento de la temperatura del agua del mar.
  • Los residuos químicos de los plaguicidas y medicamentos veterinarios en los productos vegetales y animales se verán afectados por los cambios en la presión de las plagas. Por lo tanto, el riesgo de contaminación de los alimentos con metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes debido a los cambios en las variedades de cultivos, los métodos de cultivo, los suelos, la redistribución de los sedimentos y el transporte atmosférico a larga distancia aumenta debido a los cambios climáticos.

Los factores de riesgo y las enfermedades sensibles al clima figurarán entre los mayores contribuyentes a la carga mundial de morbilidad y mortalidad relacionada con los alimentos, como la desnutrición, enfermedades transmisibles, enfermedades no transmisibles y enfermedades diarreicas y transmitidas por vectores.

El efecto del cambio climático no será uniforme en los diferentes sistemas alimentarios. Se prevé que algunas regiones registren un aumento de la producción de alimentos; pero, en general, se prevé que el cambio climático estimado repercuta negativamente en la seguridad alimentaria, especialmente en los países de ingresos bajos y medios.

Es evidente, pues, que el sefectes del cambio climático sobre la seguridad alimentaria y, por tanto, sobre la nutrición están estrechamente relacionados con los efectos en la inocuidad de los alimentos y la salud pública y deben considerarse conjuntamente.

Acciones contra el cambio climático
Las consecuencias que el cambio climático puede producir para la seguridad alimentaria generan una gran preocupación en Europa, así como en el resto del mundo. En este contexto, varios estudios están evaluando el impacto de las modificaciones climáticas en la seguridad alimentaria:

  • La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) inició el proyecto “El cambio climático como motor de los riesgos emergentes para la seguridad alimentaria, alimentación vegetal, salud animal y calidad nutritiva” (Proyecto CLEFSA) en 2018. El proyecto CLEFSA tiene como objetivo desarrollar métodos y herramientas para identificar y definir los riesgos emergentes relacionados con el cambio climático. La EFSA ha creado una red CLEFSA de expertos de instituciones internacionales de la UE y de la ONU y coordinadores de grandes proyectos de la UE implicados en el cambio climático.
  • El marco de acción climática de la Unión Europea incluye estrategias de la UE y nacionales de adaptación climática. Algunos de estos están relacionados con la seguridad alimentaria, tales como desarrollar cultivos que toleran la sequía, una nueva infraestructura de riego, reprogramar los tiempos de siembra y utilizar fertilizantes adicionales.
    Dentro de los Programas de financiación Horizon 2020 relacionados con la acción climática está el programa llamado Seguridad alimentaria, agricultura y silvicultura sostenible, investigación marítima, marítima y en aguas interiores y la bioeconomía para garantizar, entre otras cosas, la seguridad alimentaria.
  • La Agencia de Salud Pública de Cataluña ha creado el Programa de respuesta frente la emergencia climática para minimizar los efectos en la salud de las personas con el objetivo de poner el impacto y los efectos del cambio climático en el centro de las políticas de salud, para preservar el derecho a la protección de la salud de la población. Será el instrumento que permitirá disponer de datos y de indicadores del impacto del cambio climático en la salud de la ciudadanía de Cataluña.


Fuentes de información:

EFSA

Organización Mundial de la Salud

Agència Catalana de Seguretat Alimentària